Trabajar duro por algo que no nos interesa se llama estrés, trabajar duro por algo que amamos se llama pasión. (Peter Drucker, filósofo)
Si aún no tienes la posibilidad de vivir de aquello que amas y debes vivir de un trabajo que no amas, dótalo de un nuevo significado y comienza a llamarle herramienta. Si ese trabajo te da la posibilidad de acercarte a aquello que amas, cobrará un nuevo significado, que hará que atraigas de forma irremediable aquello que deseas.
"Menos es más", o lo qué es lo mismo, "en lugar de trabajar duro, hazlo con inteligencia". Aunque parezca mentira, a veces, con menos trabajo, se producen mejores resultados. Cuando estás demasiado ocupado y tienes demasiadas tareas que realizar en tu cabeza, pierdes la perspectiva de lo que es verdaderamente importante, cometiendo errores y dejando pasar las oportunidades que se te presentan. Algunas veces trabajamos con tanto esfuerzo, que lo único que conseguimos es alejarnos de aquello que queremos obtener. Aquí presento algunos pasos, que igual son de utilidad a la hora de usar de manera inteligente nuestro trabajo, esfuerzo y tiempo.
1. Refuerza tus puntos fuertes. Muchos de nosotros (incluida una servidora), creemos que tenemos el DEBER, de hacerlo todo y además hacerlo perfecto. Creemos que de este modo tendremos mayor reconocimiento, se eleva nuestro sentido de independencia y nos sentimos más eficaces. Sin embargo, ese concepto está muy lejos de la realidad. No necesitamos hacerlo todo, ni mucho menos hacerlo todo bien. Averigua que sucede si sólo refuerzas tus puntos fuertes. Averigua en que campos o materias destacas o te desenvuelves mejor, céntrate en ellos y delega el resto. Hacer muchas cosas más o menos bien, no tiene tanto valor como saber hacer una sola muy bien. Llegar a ser experto, llegar a la maestría, supone tiempo, práctica y dedicación para que llegue a dar sus frutos. Camarón tenía un don innato para el ritmo y el cante, pero si llegó a dominar el cante de un modo tan magistral es gracias a la práctica, el trabajo, la concentración, el esfuerzo...¿ Acaso nos importa si sabía manejar sus finanzas? Claro que no. Así que, intenta dejar de hacerlo todo bien, concéntrate en tus puntos fuertes y delega todo lo demás. Si no puedes permitirte pagar a alguien para que haga aquello que consume tu energía, realiza intercambios justos con amigos y familiares, de tal modo que los dos salgáis beneficiados.
Si todavía te sientes reacio a desprenderte de todas las cosas que podrías hacer, piensa en toda la energía que cada una de ellas supone. Cada vez que luchas por algo desesperadamente o lo aplazas eternamente, párate a pensar si realmente merece la pena para ti.
| Camarón y Paco de Lucía |
2. Promete poco y da mucho. Prometer poco significa crearse una reserva de tiempo, es decir, darse a uno mismo más tiempo del que realmente necesita para hacer algo. Por ejemplo, imagínate que tu pareja te pide que ordenes el garaje, entonces concédete el doble de tiempo que necesites para ordenarlo. De ese modo lo tendrás hecho en un mes, en lugar de en dos y tu pareja quedará realmente contenta. Si estás realizando una cena especial, en lugar de anunciarlo, di que estás preparando algo sencillo y luego sorprende a tu pareja con un plato fabuloso. Esto también es aplicable en el marco laboral. Promete poco y da mucho. Si por el contrario prometes mucho y nunca cumples las expectativas, te pasarás la vida pidiendo disculpas.
![]() |
3. Elimina tu lista de cosas pendientes. Si hay algo difícil, es sentir el fluir de la vida maniatado a una lista de objetivos a cumplir. Los verdaderos objetivos vendrán a ti, si tú se lo permites. No fuerces, luches, empujes y presiones por aquello que no fluye. Basta. La mejor manera de conseguir el éxito es dejar de perseguirlo. Relájate y haz las cosas que te apetezca durante cierto tiempo y comprobarás los resultados. Además, aquellos objetivos que realmente ansías, no te hace falta tenerlos en una lista de objetivos, pues si realmente los anhelas, no se te olvidarán. Con esto, no estoy diciendo que sea malo escribir tus objetivos personales, de hecho es positivo escribirlos para que comiencen a hacerse realidad. Con esto quiero decir que no se convierta en una lista de obligaciones forzadas.
4. Tómate unos minutos para darte un respiro. Si ya haces meditación, mejor. Sino, en primera instancia recomiendo que se haga, aunque solo sea diez minutos diarios, porque realmente resulta muy beneficioso para el cuerpo y la mente. Pero si en un principio te cuesta mucho y eres incapaz de ponerte a ello, simplemente siéntate, ponte música relajante y prueba a cerrar los ojos y no hacer nada. Si te duermes, tampoco pasa nada, pero lo ideal es quedarse durante unos minutos escuchando tu cuerpo, quizás haya algún mensaje importante que estás dejando pasar. Pase lo que pase, no te preocupes. Solo siéntate y deja que florezcan todas tus ideas creativas. Dale una oportunidad a la meditación. ¡Puede cambiar tu vida!
5. Hazlo o no lo hagas. Como diría Yoda, "O lo haces, o no lo haces pero intentarlo no sirve". Lo mejor es que te decidas y hagas lo que sea. Quizás sale bien o quizás no funcione. En ambos casos, perfecto, o lo consigues, o aprendes de los errores que cometiste. Te he dicho que lo hagas, no que lo intentes, por lo tanto solo pueden ocurrir dos cosas, o que lo hagas y salga bien o que no lo consigas. Todo lo demás son construcciones intelectuales. En la vida es necesario trabajar intensamente y con dedicación, pero no es necesario luchar. Lo primero, es hacer aquello que haces desde el amor y no desde el reconocimiento o la obligación. No encuentro sentido a luchar a brazo partido y esforzarse hasta el agotamiento, buscando ser aquello que no eres. Ese tipo de objetivos, los eliminaría. Si por otro lado, no puedes evitar hacer ciertos trabajos, si puedes evitar debatir con ellos. ¿ Qué podrías hacer para sentir más satisfacción y que suponga menos esfuerzo? ¿De qué modo puedes facilitarte el trabajo? ¿Puedes sistematizarlo o simplificarlo? ¿Podrías delegar algunas tareas?
