El amor y la compasión son necesidades, no lujos. Si faltaran, la humanidad no podría sobrevivir. Dalai Lama
¿Cómo sería tu vida si cada día realizaras diez hábitos que te resulten placenteros? ¿Cuál es tu concepto de éxito? ¿Crees qué es aquel que has creado en base a tus valores o aquellos más o menos impuestos por el tipo de sociedad moderna? ¿Se incluye en el campo del éxito valores como ser compasivo?¿Qué tipo de hábitos estamos acostumbrados a llevar en nuestra vida diaria? ¿Algunos de esos hábitos se podrían considerar adicciones?
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| La compasión es uno de los ingredientes del ÉXITO |
La mayoría de los seres humanos llevamos a cabo una serie de hábitos que no nos aportan ningún tipo de alimento intelectual o afectivo, ni nos hacen sentir mejor o más seguros con nosotros mismos. Muchos de esos hábitos pueden llegar a convertirse en una adicción. Este tipo de adicciones se reconocen porque consumen energía en lugar de aportarla.
¿Qué diez cosas de las que realmente disfrutas te gustaría poder hacer a diario? Es posible que lleves tiempo pensando en que te encantaría poder ir al trabajo caminando o en bicicleta, en lugar de ir en coche o en metro. Quizás te gustaría tomarte tu tiempo en el desayuno, poder comer repostería casera o leer mientras te tomas un zumo natural. O quizás, al mediodía te gustaría llevarte tu comida de casa y comer bajo un árbol o en un parque. Lo esencial de estos hábitos es que tienen que ser cosas de las que realmente disfrutes y nunca establecerlos como "deberías".
Algunas personas están sometidas a tanto estrés, que tienen verdaderos problemas para llegar a escribir diez hábitos diarios que le resulten placenteros. En mi caso, no me costó nada de tiempo escribirlos y además, mi lista va evolucionando conmigo y voy cambiando algunos hábitos. Elimino algunos y añado otros, que con el tiempo me hacen sentir mejor:
1. Meditar 15 o 20 minutos diarios. Lo suelo hacer al atardecer o por la noche. Hay a quién le gusta hacerlo por la mañana para llevar la mente "limpia y preparada" para el resto del día, y quién lo hace al levantarse y al acostarse.
2. Irme a la cama una hora antes y levantarme una hora antes. Lo esencial es dormir siempre 8 horas, es aquello que me hace sentir mejor y más saludable.
3. Hacer algo que me haga ilusión a diario. Comprar flores, darme un baño de agua caliente, ver el atardecer...
4. Tener contacto con la naturaleza de manera regular. Lo ideal sería a diario, si no puedo acercarme a la montaña o a los lagos, cuido mi bonsai, o el resto de plantas que tengo en casa.
5. Decir «te quiero» todos los días.
6. Agradecer a diario. Escribir una nota de agradecimiento, llamar a un familiar o amigo/a, sentir agradecimiento de espíritu por la vida.
7. Establecer con más rigurosidad mi dieta vegetariana. A través de la alimentación podemos cambiar nuestras vidas. Sólo saber la procedencia del alimento, acorde con los principios de compasión y respeto, puede cambiar la manera en que comemos.
8. Escribir una nota de deseos y objetivos y leerla a diario. Es más efectivo aún, si la leo antes de la meditación.
9. Regalar algo a diario. Pueden ser cosas materiales o espirituales. Si estás haciendo una tarta, puedes hacer un poco más y dársela a tu vecino, puedes comprarle flores a tu madre, quizás puedes dejarle ese libro a tu amiga que tanto desea leer o solo puedes desear amor, felicidad y armonía a las personas a las que te encuentres. Pero siempre establecer el hábito y el placer del "dar".
10. Elevarme espiritualmente. Ya sea haciendo ballet, pintando, leyendo, escribiendo, viendo una película o documental de calidad...
Un buen modo de sustituir uno de tus hábitos adictivos por un buen hábito, es llevando un registro de tus progresos. Puedes hacerlo de manera visual, como poner algún tipo de estrella de colores o un color que te guste en el calendario cada día que lo hagas, o realizando un gráfico o collage. Lo importante es que sea algo que muestre tus progresos y te haga sentir orgulloso de tí mismo. Llegará un punto que no tendrás que establecerte ningún recordatorio y se convertirá en algo tan natural como el hábito de lavarte los dientes. Puedes ir trabajando en un sólo hábito o en dos cada vez, en lugar de hacer los diez de golpe. El elemento visual ayuda más de lo que parece, no solo te muestra de forma concreta que lo estás haciendo bien, sino que te anima a seguir adelante. Escribe tu lista de los diez placeres diarios y contribuye en el éxito de tu propia vida.
Recuerda que el éxito es: Sonreír al final del día, amar sin esperar nada a cambio, mejorar vidas, trabajar desde la pasión, hacerlo todo por devoción y nada por obligación, saber quién eres en realidad, ser feliz y expandir la felicidad, disfrutar del proceso de vivir, servir a los demás y dejar un legado.