viernes, 20 de mayo de 2016

La imaginación crea la realidad


La imaginación crea la realidad. Richard Wagner




No debe asombrarnos que la imaginación sea más poderosa que la experiencia, ya que la primera es infinita y la segunda finita. Una de las mejores enseñanzas que he recibido de los libros ha sido:    "piensa fuera de lo establecido", piensa cosas diferentes a lo habitual.  De este modo, ya somos alguien distinto, porque ese nuevo camino neuronal está abriendo una serie de posibilidades en nuestra realidad que antes no exisitían. ¡Y eso ocurre solo pensando!
Una de las maneras más fáciles de pensar cosas que nunca antes habías pensando, es leyendo. Al ponerse en contacto con mentalidades nuevas y diferentes, se desarrolla en nuestra mente un paradigma de sorpresa mucho mayor y es muy  probable que acabes recibiendo algún tipo de "revelación", un salto cuántico en la mente en donde encontrarás perspectivas anteriormente inimaginables.
Alguna vez te habrás planteado la razón de que haya personas más inteligentes que otras, personas con un campo de miras tan abierto y otras que no ven más allá de sus zapatos. La respuesta es muy sencilla, nunca realizan saltos cuánticos en su mente, por lo que es muy difícil asistir a una evolución  tan acusada como la que ocurre al pensar cosas que nunca habías pensado antes. ¿Cómo crees que llegó Einstein a descubrir la teoría de la relatividad? ¿ O Gabriel García Márquez a escribir Cien Años de Soledad? ¿ Cómo pudo Buda llegar a un conocimiento tan profundo sobre el cosmos o el sufrimiento?

Otro consejo destacable: Actúa como si... Es decir, da por supuesto que lo que deseas ya ha ocurrido. Cuando lleves cierto tiempo viviendo esta "fantasía", este "sueño", será real y ya no te hará falta fingir, porque se habrá convertido en realidad. Cuando cambias tu comportamiento, es cuestión de tiempo que ese comportamiento te lleve a una nueva realidad. Al principio fingirás, pero después será real. Este juego del impostor optimista, no es ninguna novedad, todo lo que se ha creado estuvo antes en la imaginación en forma de deseo. Cuando descubrimos que somos seres capaces de crear nuevas realidades desde la pura consciencia, la misma que crea universos, sabemos que nuestros deseos, combinados con nuestra imaginación, serán nuestra próxima realidad.
Me resulta extraño que vivamos en un mundo en el que se cultive tan poco la imaginación, incluso que haya quién afirme que "no tiene imaginación", porque lo que está pensando es que no será capaz de crear.
Para llegar a crear la vida que quieres primero tienes que descubrir quién eres y a partir de ahí podremos crear nuestra vida de mañana en base a lo que podemos imaginar hoy.
Busca una idea que nunca hayas tenido antes y cultívala hasta que te inspire un cambio de mentalidad.

jueves, 28 de abril de 2016

Sí, en realidad sabes lo que quieres


El que no vive para servir, no sirve para vivir (Madre Teresa de Calcuta) 



En este post me gustaría ser clara y tajante. Acéptalo, claro que sabes lo que quieres. Seguro que en más de una ocasión has dicho " No sé que quiero, no sé que quiero hacer en la vida" y entras en una estado de confusión en el que crees que es imposible saber lo que piensas. No te apures, eso nos ha pasado a todos. Sin ir más lejos, yo pasé algo parecido hace no mucho y de vez en cuando el auto-sabotaje sigue apareciendo. Pero tengo una buena noticia, en realidad todos sabemos lo que queremos, dejemos de engañarnos con esto.
Veamos: ¿sabes qué comida te gusta o cual es tu música favorita? Seguro que sí, pues lo mismo ocurre con la " misión" de la vida. Pero es más cómodo pensar que no lo sabes porque así no tienes que elegir, ni actuar.
¿ Entiendes por qué muchas personas prefieren no tomar una decisión? Es más cómodo decir que no saben lo que quieren , que reconocerlo y pasar a la acción. Tomar una decisión nunca es fácil, ya que implica esfuerzo, renuncias y compromiso. Es decir, cuando sabes lo que quieres, tienes que pasar a la acción y salir de la zona cómoda, esforzarte y seguramente equivocarte unas cuantas veces antes de conseguirlo. Así que la persona promedio prefiere pensar que no sabe lo que quiere y asunto terminado.  Pero en caso de no hacerlo, la vida se vuelve más difícil a la larga. Para saber lo que se quiere hay que tener claros varios aspectos:

1. Hay que deshacerse del apego al resultado. Sin libertad, ninguna decisión será buena, ya que sentirse obligado a hacer algo elimina el placer de desearlo.

2. Elevar el nivel de compromiso que se va a asumir. Sin compromiso, no importa lo que se quiera, porque nunca ocurrirá. Primero el compromiso y después aparece el cómo: la ayuda, las respuestas, las oportunidades...

3. Ignorar los miedos. Dejar de prestarle atención, ignorarlo hasta matarlo de aburrimiento,  es mucho más efectivo que luchar contra él.

Todos nacemos con una misión en la vida, que es servir a los demás. Punto. Y en qué les servirás se revela cuando te enfocas en que quieren los demás y no en lo que quieres tú. Escuchando a los demás, descubrirás en que quieres servir al mundo. La felicidad no consiste en conseguir lo que tu quieres, sino en ayudar a los demás a conseguir lo que quieren y necesitan,  a la vez que haces algo que a ti te apasiona y te divierte. ¿Parece un concepto extraño y sorprendente, verdad?  Por esto, pocas personas son felices. En realidad, las personas quieren ser felices, contribuye de alguna manera a su felicidad y no te equivocarás.
Busca un problema que afecte a la vida de las personas para el que tu tengas una solución, o quieras buscarla y que además a ti te divierta ofrecerla. Problema + solución= Misión en la vida. Esta es la única fórmula para la felicidad y la riqueza.


lunes, 14 de marzo de 2016

No trabajes duro, trabaja con inteligencia




 Trabajar duro por algo que no nos interesa se llama estrés, trabajar duro por algo que amamos se llama pasión. (Peter Drucker, filósofo)

Si aún no tienes la posibilidad de vivir de aquello que amas y debes vivir de un trabajo que no amas, dótalo de un nuevo significado y comienza a llamarle herramienta. Si ese trabajo te da la posibilidad de acercarte a aquello que amas, cobrará un nuevo significado, que hará que atraigas de forma irremediable aquello que deseas.

"Menos es más", o lo qué es lo mismo, "en lugar de trabajar duro, hazlo con inteligencia". Aunque parezca mentira, a veces, con menos trabajo, se producen mejores resultados. Cuando estás demasiado ocupado y tienes demasiadas tareas que realizar en tu cabeza, pierdes la perspectiva de lo que es verdaderamente importante, cometiendo errores y dejando pasar las oportunidades que se te presentan. Algunas veces trabajamos con tanto esfuerzo,  que lo único que conseguimos es alejarnos de aquello que queremos obtener. Aquí presento algunos pasos, que igual son de utilidad a la hora de usar de manera inteligente nuestro trabajo, esfuerzo y tiempo.

1. Refuerza tus puntos fuertes.  Muchos de nosotros (incluida una servidora), creemos que tenemos el DEBER, de hacerlo todo y además hacerlo perfecto. Creemos que de este modo tendremos mayor reconocimiento, se eleva nuestro sentido de independencia y nos sentimos más eficaces. Sin embargo, ese concepto está muy lejos de la realidad. No necesitamos hacerlo todo, ni mucho menos hacerlo todo bien. Averigua que sucede si sólo refuerzas tus puntos fuertes. Averigua en que campos o materias destacas o te desenvuelves mejor, céntrate en ellos y delega el resto. Hacer muchas cosas más o menos bien, no tiene tanto valor como saber hacer una sola muy bien. Llegar a ser experto, llegar a la maestría, supone tiempo, práctica y dedicación para que llegue a dar sus frutos. Camarón tenía un don innato para el ritmo y el cante, pero si llegó a dominar el cante de un modo tan magistral es gracias a la práctica, el trabajo, la concentración, el esfuerzo...¿ Acaso nos importa si sabía manejar sus finanzas? Claro que no. Así que, intenta dejar de hacerlo todo bien, concéntrate en tus puntos fuertes y delega todo lo demás. Si no puedes permitirte pagar a alguien para que haga aquello que consume tu energía, realiza intercambios justos con amigos y familiares, de tal modo que los dos salgáis beneficiados.
Si todavía te sientes reacio a desprenderte de todas las cosas que podrías hacer, piensa en toda la energía que cada una de ellas supone. Cada vez que luchas por algo desesperadamente o lo aplazas eternamente, párate a pensar si realmente merece la pena para ti.
Camarón y Paco de Lucía

2. Promete poco y da mucho. Prometer poco significa crearse una reserva de tiempo, es decir, darse a uno mismo más tiempo del que realmente necesita para hacer algo. Por ejemplo, imagínate que tu pareja te pide que ordenes el garaje, entonces concédete el doble de tiempo que necesites para ordenarlo. De ese modo lo tendrás hecho en un mes, en lugar de en dos y tu pareja quedará realmente contenta. Si estás realizando una cena especial, en lugar de anunciarlo, di que estás preparando algo sencillo y luego sorprende a tu pareja con un plato fabuloso. Esto también es aplicable en el marco laboral.  Promete poco y da mucho. Si por el contrario prometes mucho y nunca cumples las expectativas,  te pasarás la vida pidiendo disculpas.



3. Elimina tu lista de cosas pendientes. Si hay algo difícil,  es sentir el fluir de la vida maniatado a una lista de objetivos a cumplir. Los verdaderos objetivos vendrán a ti, si tú se lo permites. No fuerces, luches, empujes y presiones por aquello que no fluye. Basta. La mejor manera de conseguir el éxito es dejar de perseguirlo. Relájate y haz las cosas que te apetezca durante cierto tiempo y comprobarás los resultados.  Además, aquellos objetivos que realmente ansías, no te hace falta tenerlos en una lista de objetivos, pues si realmente los anhelas, no se te olvidarán. Con esto, no estoy diciendo que sea malo escribir tus objetivos personales, de hecho es positivo escribirlos para que comiencen a hacerse realidad. Con esto quiero decir que no se convierta en una lista de obligaciones  forzadas.


4. Tómate unos minutos para darte un respiro. Si ya haces meditación, mejor. Sino, en primera instancia recomiendo que se haga, aunque solo sea diez minutos diarios, porque realmente resulta muy beneficioso para el cuerpo y la mente. Pero si en un principio te cuesta mucho y eres incapaz de ponerte a ello, simplemente siéntate, ponte música relajante y prueba  a cerrar los ojos y no hacer nada. Si te duermes, tampoco pasa nada, pero lo ideal es quedarse durante unos minutos escuchando tu cuerpo, quizás haya algún mensaje importante que estás dejando pasar. Pase lo que pase, no te preocupes. Solo siéntate y deja que florezcan todas tus ideas creativas. Dale una oportunidad a la meditación. ¡Puede cambiar tu vida!


5. Hazlo o no lo hagas. Como diría Yoda, "O lo haces, o no lo haces pero intentarlo no sirve". Lo mejor es que te decidas y hagas lo que sea. Quizás sale bien o quizás no funcione. En ambos casos, perfecto, o lo consigues, o aprendes de los errores que cometiste. Te he dicho que lo hagas, no que lo intentes, por lo tanto solo pueden ocurrir dos cosas, o que lo hagas y salga bien o que no lo consigas. Todo lo demás son construcciones intelectuales. En la vida es necesario trabajar intensamente y con dedicación, pero no es necesario luchar. Lo primero, es hacer aquello que haces desde el amor y no desde el reconocimiento o la obligación. No encuentro sentido a luchar a brazo partido y esforzarse hasta el agotamiento, buscando ser aquello que no eres. Ese tipo de objetivos, los eliminaría. Si por otro lado, no puedes evitar hacer ciertos trabajos, si puedes evitar debatir con ellos. ¿ Qué podrías hacer para sentir más satisfacción y que suponga menos esfuerzo? ¿De qué modo puedes facilitarte el trabajo? ¿Puedes sistematizarlo o simplificarlo? ¿Podrías delegar algunas tareas?


Si quieres vivir una vida plena, tienes que aprender a abandonar ese sistema de esforzarte hasta el límite. Trabaja con inteligencia , en lugar de trabajar duro y comenzarás a recoger frutos muy pronto.









jueves, 11 de febrero de 2016

Simplifica tu vida


El mundo está lleno de sufrimiento. La raíz del sufrimiento es el apego a las cosas. La felicidad consiste precisamente en dejar caer el apego a todo cuanto nos rodea (Buda)





¿ Te gustaría que en tu vida irrumpieran nuevas experiencias? ¿Una relación amorosa, una nueva amistad, una oportunidad de trabajo? Crear espacio es una de las mejores maneras de atraer algo nuevo a tu vida. Comienza despejando tu casa. Tu casa debe ser el espacio en el que puedas relajarte y sentirte lleno de energía. Si cuando llegas a casa encuentras un entorno caótico y poco confortable, nunca lograrás esa recarga de energía que tanto necesitas. Si eres una de esas personas que nunca tiran nada, es posible que necesites pedir ayuda a algún amigo o amiga a la que se le de bien solucionar este tipo de problemas y comiences preguntándote: ¿ He utilizado esto en los últimos seis meses? Sí la respuesta es no, y no se trata de un material especial para una época determinada como los adornos navideños, tíralo.
Antes de que puedas pensártelo demasiado llena unas cajas o bolsas y llévalas a una institución de caridad. Si las dejas en un sitio de fácil acceso es posible que tengas la tentación de ir a revolverlas cuando menos te lo esperes. Si no sabes por donde empezar, empieza por tu dormitorio, abordando una habitación cada vez, puedes establecer una organización de izquierda a derecha, o de arriba a abajo. Acabar con el caos es una terapia muy efectiva de coaching que libera una gran cantidad de energía. Muchas personas que se sienten agotadas y estancadas no se dan cuenta de que el caos que les rodea absorbe su energía.
Una vez hayas creado espacio, el universo se encargará de llenarlo. La clave es que la energía que has vinculado a tus posesiones, una vez liberada, crea espacio para lo nuevo. Una vez comiences a establecer estas limpiezas como rutinas, tomarás conciencia de que puedes vivir sin tantas cosas y desecharas objetos que jamás hubieses pensado en desechar, ya que comenzarás a valorar más el espacio que las cosas. Una vez comiences a eliminar lo innecesario puedes establecerte una regla: guardar solo dos cosas extra, así ni siquiera tendrás que pensar en decidir que desechar. Con esta fórmula, pronto comenzarás a sentir que te liberas de un peso enorme y empezarás a pensar con más claridad. Elimina aquellas cosas o pertenencias que no tienen sentido para ti, si inicias este ritual con pequeñas cosas, luego te resultará más fácil hacerlo con las grandes, como un trabajo insatisfactorio o una relación que no te aporta nada.
Esto es facilmente aplicable a la vida diaria. Muchas personas piensan que tener una agenda apretada y estar todo el día ocupadas es una señal de éxito. Lo que no se dan cuenta, es que no son capaces de darse cuenta de lo que sucede a su alrededor, perdiendo una gran cantidad de oportunidades. Por esto hay que ser especialmente cuidadosos con nuestro tiempo y energía. Según el libro, Simplifica tu vida de Elaine St.James, puedes llevar a cabo algunas sugerencias para simplificar tu vida como consolidar las inversiones, mudarse a una vivienda más pequeña, cambiar el césped natural por uno artificial, comprar al por mayor, abandonar el sistema de llamada en espera, levantarse una hora más temprano o utilizar los avances de la tecnología siempre y cuando signifiquen un ahorro de tu tiempo.
¿De qué forma puedes simplificar tu vida? Piensa diez formas de comenzar a simplificar tu vida hoy mismo, teniendo en cuenta como puedes aprovechar los últimos avances tecnológicos para organizarte mejor, ¡y libera tu energía!

viernes, 15 de enero de 2016

DESHAZTE DE LOS "DEBERÍA" Y CÉNTRATE EN SER


El ser de uno mismo es lo más difícil de vencer. Uno mismo es el amo de uno mismo. (Buda)


Con la llegada del año nuevo, seguro que más de uno se ha hecho la famosa lista de objetivos que queda en el olvido año tras año. Entonces, ¿Por qué seguimos haciéndola?
El error no está en a lista en sí, está en los "deberías" que reflejas en ella. Los deberías son aquellas cosas que pensamos que debemos hacer, que representan una obligación, pero que, en realidad, no nos interesan. Por ejemplo: debería hacer ejercicio, debería perder peso, debería sacarme el carnet de conducir, debería aprender otro idioma. Todos estos deberías te desaniman, te frustran, te agobian y en realidad te alejan de lo que realmente quieres en la vida. Revisa tu lista de año nuevo y mira cuantos deberías has introducido en ella, de hecho, si no la has hecho, te recomiendo que hagas una lista con todos tus deberías y después la rompas, la tires y la quemes.


¿Cómo puedo saber si estoy delante de un "debería" o delante de un verdadero objetivo? Muy fácil, ¿hace más de un año que lo deseas? Entonces, ha perdido toda su vitalidad. ¡Libérate de él, y reemplázalo por otra cosa que tengas verdadero interés en crear! Sé que ahora mismo estás protestando, porque piensas que si abandonas el objetivo , no lo conseguirás jamás. En caso de que no puedas permitirte el lujo de eliminar ese debería de tu lista, por ejemplo, por salud, en el caso de perder peso o por mejorar en tu trabajo, en el caso de aprender idiomas,  creo que lo mejor es transformarlos,de manera que lo conviertas en algo posible,y no en algo que vas arrastrando año tras año quitándote energía y desenfocándote de tus verdaderos objetivos.
Por ejemplo, si lo que quieres es perder peso, en lugar de concentrarte en el hecho en sí, puedes pensar en que te quieres cuidar más de lo que has hecho hasta ahora, desarrollando un plan de acciones nuevas: ir a un nutricionista, inscribirte en esas clases de jazz que siempre te han interesado, rodearte de personas que se alimenten tal y como a tí te gustaría alimentarte... Todo esto conforma un objetivo mucho más ameno y vital que simplemente "Debería perder peso".
¿Cuáles son los objetivos que te has impuesto que más te agobian? Si durante el último año han seguido estando inamovibles te recomiendo que te deshagas de ellos inmediatamente o que los reformules. Piensa que todos aquellos de los que te deshagas, siempre los puedes coger más adelante y mientras tanto, no está mal que te des un respiro. Fluye y la vida fluirá contigo.
Para que los objetivos vengan a tu vida de manera más fluida y dinámica tienes que dejar de centrarte en el hacer y más en el SER. El ser humano vale por SER él en sí mismo y no por el HACER. Es importante saber desde dónde estas haciendo las cosas. ¿Las haces porque te hacen feliz? ¿Porque son una herramienta valida para llegar a un objetivo que te hace feliz? ¿Las haces porque disfrutas? ¡Entonces, adelante! ¡Si actúas así, seguro que la vida te sonríe!
Sin embargo, ¿las haces para crearte un estatus? ¿para no decepcionar a tus seres más queridos? ¿para crear una imagen errónea que alimente tu EGO? Entonces, seguramente estés derrochando tu energía, y tu felicidad se alimente única y exclusivamente de efímeros chutes químicos de adrenalina y endorfinas y no consigas un equilibrio que te suministre paz y felicidad verdadera.
Cuando te liberes de tus deberías y empieces a actuar más desde el SER y el equilibrio, comprobarás lo liberado y sorprendido que estarás con el resultado.

SIETE PASOS PARA DOMINAR EL EGO:
1. No te sientas ofendido
2. Libérate de la necesidad de ganar.
3. Libérate de la necesidad de tener razón.
4. Libérate de la necesidad de ser superior.
5. Libérate de la necesidad de tener más.
6. Libérate de la necesidad de identificarte con tus logros.
7. Libérate de la necesidad de tu fama.