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| Ojo por ojo y el mundo acabará ciego |
Los débiles nunca pueden perdonar. El perdón es un
atributo de los fuertes. Gandhi.
Para prosperar en la vida, no podemos hacerlo solos, necesitamos a los demás para que nos ayuden, estimulen, y sobre todo para que en nuestra vida haya amor y bondad. ¿Quién no mejoraría sus habilidades con semejantes apoyos? No estoy hablando de contactos de negocios superficiales que no llevan a ninguna parte. No hablo de coleccionar tarjetas, hablo de procurarte un círculo de amistades profundas y verdaderas.
Para poder atraer personas valiosas a tu vida y reflexionar sobre las relaciones ya existentes, primero tenemos que reflexionar sobre tu vínculo más íntimo: el tuyo con tu propia persona.
¿Cuáles son tus cualidades más desagradables? ¿Emites juicios muy duros sobre otras personas? En realidad, juzgar a los demás carece de atractivo. Nadie quiere que le juzguen, por lo que a los demás no les gustará tener a alguien cerca que emite juicios continuamente. Normalmente la raíz de este problema suele ser uno mismo. Si eres muy crítico contigo mismo, te juzgas ferozmente e incuso te castigas con ello, es normal que uses la misma vara de medir con los demás.
Por ello, el primer paso es aprender a ser indulgente con uno mismo, aprender a perdonarse y con ello podrás perdonar de antemano a los demás, pero primero debes ocuparte de ti. Pongamos un ejemplo para comenzar a comprender que en realidad te esfuerzas por hacer las cosas lo mejor que puedes. Imagínate que has tenido un día horrible en el trabajo, no has comido en todo el día y llegas a casa empapado/a por la lluvia y tus hijos te piden que les lleves a tomar un helado. Tú les dices: ¿No os dais cuenta de que he tenido un día espantoso? Obviamente, no es la mejor respuesta, pero tampoco puedes castigarte si no has comido en todo el día. Acéptalo, perdónate y pídeles disculpas a tus hijos. De este modo, cuando una persona no te hable del mejor modo posible en algún momento de tu vida o no cumpla tus expectativas, podrás perdonarle de antemano. Con esto no estoy diciendo que toleres aquello que te moleste, solo que contemples un juicio de valor. Si te molesta siempre puedes informar de un modo neutro: ¿Te estás dando cuenta de que estás hablándome en un tono muy desagradable? No es ni bueno, ni malo, pero a ti te molesta.
La mayoría de las personas cargan con una lista interminable de cosas que no se han perdonado y siguen castigándose. Haz una lista de todo aquello que no te has perdonado, vuelve a tu niñez y piensa en esas veces que entregaste a tu hermano o hermana haciéndoles pagar por un crimen que tú cometiste. Intenta disculparte con el mayor número de personas a las que hayas hecho daño e incluso, en alguna ocasión, es posible que no valga solo con disculparte y tengas que enmendar las cosas. Cargar con cólera, resentimiento o rencor supone un desgaste enorme de energía. Si quieres liberarte de un gran peso, llama o cambia tu energía hacia aquella persona a la que heriste. Sí, aunque no sea culpa tuya. Muchas veces, el simple hecho de cambiar tu energía hacia esa persona y perdonarla de antemano, hace que a liberes de tener que odiarte o tenerte rencor y su ego ya no puede seguir luchando con el tuyo. Es necesario tener mucha fuerza de voluntad para perdonar y dejar de lado el hecho de tener razón. En realidad, saber quien tiene razón no es importante, solo es importante saber que el rencor y el odio te alejan de lo que realmente quieres atraer en la vida.
Si no solucionas estos problemas, seguirán apareciendo en diversas ocasiones de.tu vida y además tomarás el papel de víctima o verdugo. ¿Es así como quieres vivir tu vida?
Ahora que ya lo sabes, no dejes que el pasado se convierta en una carga y perdona a todo el mundo. También perdónate a ti. A partir de ahora ya puedes perdonar de antemano y te librarás de mucho dolor y desgaste energético. Recuerda que siempre que hables con una persona debes hacerlo desde el centro de la balanza, desde tu pensamiento de adulto y nunca desde el niño, la victima, el tirano... Siempre desde el centro, desde el neutro y el adulto. No cometas el error de hablar con alguien si todavía no le has perdonado, quizás algunos problemas mucho más graves necesiten de una terapia especial antes de dar ese paso, pero no dejes de darlo.
Este pequeño progreso puede significar enormes cambios para tu vida. ¡Haz tu lista y empieza a perdonar a los demás y a ti mismo!
Para prosperar en la vida, no podemos hacerlo solos, necesitamos a los demás para que nos ayuden, estimulen, y sobre todo para que en nuestra vida haya amor y bondad. ¿Quién no mejoraría sus habilidades con semejantes apoyos? No estoy hablando de contactos de negocios superficiales que no llevan a ninguna parte. No hablo de coleccionar tarjetas, hablo de procurarte un círculo de amistades profundas y verdaderas.
Para poder atraer personas valiosas a tu vida y reflexionar sobre las relaciones ya existentes, primero tenemos que reflexionar sobre tu vínculo más íntimo: el tuyo con tu propia persona.
¿Cuáles son tus cualidades más desagradables? ¿Emites juicios muy duros sobre otras personas? En realidad, juzgar a los demás carece de atractivo. Nadie quiere que le juzguen, por lo que a los demás no les gustará tener a alguien cerca que emite juicios continuamente. Normalmente la raíz de este problema suele ser uno mismo. Si eres muy crítico contigo mismo, te juzgas ferozmente e incuso te castigas con ello, es normal que uses la misma vara de medir con los demás.
Por ello, el primer paso es aprender a ser indulgente con uno mismo, aprender a perdonarse y con ello podrás perdonar de antemano a los demás, pero primero debes ocuparte de ti. Pongamos un ejemplo para comenzar a comprender que en realidad te esfuerzas por hacer las cosas lo mejor que puedes. Imagínate que has tenido un día horrible en el trabajo, no has comido en todo el día y llegas a casa empapado/a por la lluvia y tus hijos te piden que les lleves a tomar un helado. Tú les dices: ¿No os dais cuenta de que he tenido un día espantoso? Obviamente, no es la mejor respuesta, pero tampoco puedes castigarte si no has comido en todo el día. Acéptalo, perdónate y pídeles disculpas a tus hijos. De este modo, cuando una persona no te hable del mejor modo posible en algún momento de tu vida o no cumpla tus expectativas, podrás perdonarle de antemano. Con esto no estoy diciendo que toleres aquello que te moleste, solo que contemples un juicio de valor. Si te molesta siempre puedes informar de un modo neutro: ¿Te estás dando cuenta de que estás hablándome en un tono muy desagradable? No es ni bueno, ni malo, pero a ti te molesta.
La mayoría de las personas cargan con una lista interminable de cosas que no se han perdonado y siguen castigándose. Haz una lista de todo aquello que no te has perdonado, vuelve a tu niñez y piensa en esas veces que entregaste a tu hermano o hermana haciéndoles pagar por un crimen que tú cometiste. Intenta disculparte con el mayor número de personas a las que hayas hecho daño e incluso, en alguna ocasión, es posible que no valga solo con disculparte y tengas que enmendar las cosas. Cargar con cólera, resentimiento o rencor supone un desgaste enorme de energía. Si quieres liberarte de un gran peso, llama o cambia tu energía hacia aquella persona a la que heriste. Sí, aunque no sea culpa tuya. Muchas veces, el simple hecho de cambiar tu energía hacia esa persona y perdonarla de antemano, hace que a liberes de tener que odiarte o tenerte rencor y su ego ya no puede seguir luchando con el tuyo. Es necesario tener mucha fuerza de voluntad para perdonar y dejar de lado el hecho de tener razón. En realidad, saber quien tiene razón no es importante, solo es importante saber que el rencor y el odio te alejan de lo que realmente quieres atraer en la vida.
Si no solucionas estos problemas, seguirán apareciendo en diversas ocasiones de.tu vida y además tomarás el papel de víctima o verdugo. ¿Es así como quieres vivir tu vida?
Ahora que ya lo sabes, no dejes que el pasado se convierta en una carga y perdona a todo el mundo. También perdónate a ti. A partir de ahora ya puedes perdonar de antemano y te librarás de mucho dolor y desgaste energético. Recuerda que siempre que hables con una persona debes hacerlo desde el centro de la balanza, desde tu pensamiento de adulto y nunca desde el niño, la victima, el tirano... Siempre desde el centro, desde el neutro y el adulto. No cometas el error de hablar con alguien si todavía no le has perdonado, quizás algunos problemas mucho más graves necesiten de una terapia especial antes de dar ese paso, pero no dejes de darlo.
Este pequeño progreso puede significar enormes cambios para tu vida. ¡Haz tu lista y empieza a perdonar a los demás y a ti mismo!
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