Lo que hoy somos descansa en lo que ayer pensamos y nuestros actuales pensamientos forjan nuestra vida futura- Buda
¿Por qué preguntar a una arqueóloga sobre la mente? ¿Qué es la inteligencia? ¿Qué es la conciencia? Bien sabido es que para conocer el presente es importante conocer el pasado y para ello la arqueología no solo puede arrojar luz, sino que puede ser la clave. Mediante la Arqueología cognitiva se intentan superar las preguntas de cómo eran y actuaban aquellos antepasados y qué es lo que pasaba por sus mentes. Hubo dos expansiones importantes del cerebro, pero las transformaciones espectaculares ocurrieron después de que el cerebro alcanzara su tamaño moderno con el Homo Sapiens. Hace 60.000 y 30.000 años surgieron las primeras manifestaciones de arte, tecnología y religión y hace 10.000 años se siembran cosechas y se domestican animales.
Los neandertales tenían un cerebro tan grande como el nuestro y su cultura se mantuvo a niveles limitados. Entonces, ¿qué pasó en nuestro cerebro? Parece ser que todo esto fue el resultado de una fluidez cognitiva. En un principio nuestro cerebro tenía inteligencias específicas, separadas una de la otra, sin ningún tipo de interrelación. Teníamos inteligencia tecnológica e inteligencia de la historia natural, pero no había fluidez entre las distintas áreas de conocimiento por lo que la imaginación y el surrealismo era inexistente en esa época. El arte, los enterramientos, las creencias religiosas y la ciencia son el producto de una fluidez cognitiva. Gracias a esto se podían realizar metáforas y analogías sin las cuales ninguna de estas disciplinas habrían existido.

Una vez hemos atisbado un poco la complejidad de nuestro cerebro, en realidad no me extraña que sea una herramienta que la mayoría de las personas no sepamos utilizar correctamente, ya que ni siquiera conocemos su origen, ni funcionamiento. No nos enseñan nada de esto en el colegio, ni nuestros padres, únicamente, ¡porque no se sabe! De este modo, es muy normal que haya ciertas emociones y sensaciones de nuestro cuerpo que no sepamos gestionar,localizar, ni identificar.
Pero tengo una buena noticia, nuestro cerebro, nuestro cuerpo nos habla. Mediante estrés, parálisis, agobios, nos intenta avisar de que hay algo que no va bien, ¡y menos mal! Ese es el momento en el que tienes que ponerte a escucharle y para ello hay que comenzar eliminando todas las pequeñas molestias. Nuestro cerebro sabe que es lo que nos pasa, solo tenemos que liberar toda esa carga plagada de miedos que lo mantiene "ahogado" y mudo. Una vez quitemos todas esas capas conseguiremos llegar a la verdad.
Es posible que a diario soportemos un montón de pequeñas molestias, desde la casa desordenada, al desgarrón que ves a diario en tu pijama. Puede que toleres cosas más importantes como la contaminación de la ciudad, a políticos corruptos, un jefe explotador... o puede que toleres cosas propias como ser impuntual o comerte las uñas. Sea lo que sea, el resultado es que absorbe una gran cantidad de energía, hasta dejarte agotado. De este modo es muy difícil focalizarse y ser la mejor versión de ti mismo. Para conseguir algo, lo primero que tienes que hacer es aclarar y definir bien, ese algo, pero para ello necesitas la energía enfocada hacia un mismo sitio.
Es por esto, que para eliminar estas molestias tienes que escribirlas en un papel, todas y cada una de ellas, e ir eliminándolas una a una. En cuanto a aquellas cosas que te parezcan imposibles de eliminar como la contaminación de la ciudad o tu jefe, escríbelas en una lista aparte y por el momento no pienses en ellas, con el tiempo se resolverán. Tómate un día entero para escribirla y comienza a trabajar en ella un día que tengas libre, escoge aquellas cosas que puedas hacer en un día y cuando hayas terminado prémiate con baño o sal a cenar fuera. También puedes proponerle a un amigo o amiga que haga lo mismo y así en los momentos de flaqueza podéis llamaros y recobrar las fuerzas. Sea como sea, hay que liberarse de todas las cargas que tenemos encima, así que...¡empecemos por las pequeñas cosas!
Si añades poco a lo poco y lo haces con frecuencia, pronto poco llegará a ser mucho (Buda)
Gracias Vika por estudiar lo que estudias y por contárnoslo así
ResponderEliminarGracias a ti por valorarlo. Me hace muy feliz que os ayude
EliminarGracias Vika por estudiar lo que estudias y por contárnoslo así
ResponderEliminarMuy bueno!!!
ResponderEliminarGracias <3
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